5 principios para elegir rutinas que funcionen

Originalmente escrito para: https://www.fluenting.com

Conócete a ti mismo. Sé creativo y busca esas pequeñas o grandes mejoras que resuelven los problemas que te agobian en tu día a día.

¿Quieres hacer más con menos? Busca rutinas que te ayuden a fluir, que se adapten a tus circunstancias particulares y talentos naturales. Elige hábitos que te conecten con la mejor versión de ti mismo. Te sentirás más auténtico y descubrirás que eres más eficaz resolviendo las cosas.

1) Empieza desde donde estás ahora

Acepta dónde estás y, desde ahí, busca qué te podría funcionar. No te compares con los demás. Anda tu camino a tu manera y a tu ritmo. Céntrate en tu propio avance y aprende a celebrarlo.

Hay muchas recetas que no sirven para todo el mundo. Tú eres el cocinero y tú eliges. No te empeñes en adoptar rutinas sólo porque a otro le hayan sido útiles.

Diseña y haz tus experimentos con base en el principio de las pequeñas mejoras continuas: la filosofía del kaizen. Da suficiente tiempo a tus experimentos y haz un intento sincero. Después observa los resultados, reconoce las sensaciones y decide qué te funciona y qué no.

Si una receta no te gusta, prueba otra. No te rindas. Modifica lo que veas oportuno hasta que veas frutos y sientas que el proceso te aporta vida. Ten paciencia y disfruta también del viaje. Poco a poco llegarás a tu destino.

Recuerda que cada pequeña mejora se suma a la anterior y pronto generan cambios espectaculares. Igual que cuando aprendiste a montar en bicicleta, tus nuevas rutinas te llevarán con paso más alegre, suave y firme a la vida que sueñas.

2) Busca ritmo, no equilibrio

Necesitas ritmo para correr los 1500 m, para tocar en un grupo de música o para circular por la ciudad. Adáptate al compás adecuado para cada situación. Cada momento trae su afán, pero si no cuentas con un buen ritmo te sentirás perdido.

El concepto de equilibrio es demasiado estático. Busca rutinas que te sirvan para organizar tus actividades, conseguir tus metas y proteger tus prioridades. Se trata de hacer música con tu vida, no una foto fija de portada para las revistas.

Apuesta por los hábitos que mejoren la dinámica entre las cuatro áreas clave de tu vida (personal, familia, trabajo y sociedad). No equilibres un área de tu vida a costa de perjudicar a otra.

Para llegar a todo, hay que combinar el acelerador con el freno, saber adaptarse al tráfico del día y los retos de la carretera. Procura disfrutar de la conducción y vela por la vida.

Un buen ritmo crea armonía. Te permite sentir qué necesitas y te hace más fácil adaptarte. Te aporta la flexibilidad oportuna y la firmeza cuando es necesario. Busca buenos ritmos vitales. Así, podrás abrazar el cambio, ser flexible ante los imprevistos y fluir en todas las áreas de la vida.

3) Deshazte de los dogmas

No creáis nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo creen; creedlo después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia. — Buda

Crea rutinas, no dogmas. No son aconsejables los dogmas rígidos. Si un principio está demostrado y describe una ley del universo, acéptalo. De otro modo, mantén tu escepticismo. No ignores la realidad. Por ejemplo, el Sol sale por el Este y está más que demostrado. También es cierto que las burbujas de aire flotan en el agua y salen a la superficie. Usa esos conocimientos a tu favor.

¡Ojo! Si te entregas al dogmatismo y la superstición tu vida será un caos. Cuestiona tus creencias. El dogma es un sumidero de energía y un lastre para tu creatividad. Lo reconocerás porque viene acompañado de condescendencia, de intolerancia, de culpabilidad, de miedo y de posiciones indiscutibles.

Asume principios solventes y prácticas recomendadas basadas en la experiencia, los resultados demostrados y la investigación.

4) Alimenta tu estado óptimo

Alimenta un estado mental óptimo

No es bueno abusar, ni siquiera de tus fortalezas. Por ejemplo, combina los momentos en los que estás más comunicativo y lleno de energía con rutinas de relajación, minutos de soledad y silencio.

Así evitarás los extremos peligrosos. Esta costumbre te mantendrá sano, alejándote de la depresión o la manía, y disfrutarás más de lo que haces.

Sintoniza con tus talentos y afínalos con tus hábitos.

Conecta con esa forma de hacer las cosas que te hace sentir auténtico, que avanzas y que estás a gusto.

La finalidad no es ser un esclavo de tus puntos fuertes, pero tampoco quieres ignorarlos. Lo que más te ayudará es desarrollar rutinas capaces de combinar tus fortalezas con otras actividades, para que tu energía sea firme y serena.

5) Un solo cambio por vez

Para conseguir la victoria plantéate menos objetivos y más realistas. Céntrate en tu siguiente paso y en las rutinas que te ayuden a afrontar tus retos. Así avanzarás más en menos tiempo y con menos agobio.

Pasos pequeños y nunca más de una o dos rutinas por vez. Quien mucho abarca poco aprieta. Si quieres ir deprisa porque tienes urgencia por cambiar tu situación, lo más probable es que al poco tiempo te hayas rendido.

Para que no te desanimes, baja tus expectativas y concéntrate sólo en uno o dos cambios que te parezcan importantes en este momento.

Es posible que no sepas por dónde empezar. ¿Quieres que te eche una mano? Aquí encontrarás una guía personalizada para que construyas nuevas rutinas con las que hacer que tu vida fluya y te llene más.

El anterior post 5 principios para elegir rutinas que funcionen fue inicialmente escrito para: Fluenting

Cómo hacer maravillas con tu propia vida

Por cortesía de: Revista Fluenting

No importa la edad que tengas, cómo te ganes la vida o de dónde seas. Todos tenemos algo en común: queremos tener éxito en la vida. Pero la definición varía de una u otra forma. Algunos consideran un éxito contar con una esposa que les ame o ser un buen padre; otros lo asocian al poder, la fama y la riqueza.

Por ejemplo, yo entiendo el éxito —en términos generales— como hacer lo que es necesario y digno para la vida.

Por tanto, antes de avanzar, define qué es para ti el éxito y lo que significa. Difícilmente lo alcanzarás sin saber adónde apuntas. Establece tus metas con claridad e intenta ser lo más realista que puedas.

Si preguntaras a mis clientes qué quieren, estas son algunas de las cosas que te dirían a bote pronto:

  1. Abundantes riquezas materiales
  2. Una esposa trofeo
  3. Un trabajo interesante que me llene
  4. Comprar lo que me apetezca / lo que me gusta
  5. Trabajar menos, ganar más, una agenda flexible, una gran familia.
  6. Sentir que hice algo importante, algo que marcó la diferencia. Que ha habido algún propósito en lo que he hecho con mi vida.
  7. Juventud eterna
  8. Una salud perfecta
  9. Tener lo suficiente
  10. Relaciones gratificantes
  11. Estar en forma, sentirme atractivo y capaz de lograr cualquier cosa.
  12. Estar inspirado
  13. Sexo 10
  14. El compromiso diario de amar a Dios
  15. Un marido y una familia maravillosa, unos hijos sanos con los que compartir las cosas estupendas de mi vida.
  16. Estar relajado y despreocupado
  17. Que mis hijos tengan mucho éxito
  18. Certidumbre sobre el futuro
  19. Que el día tenga 26 horas para hacer todo lo que quiero
  20. Multiplicar lo bueno y reducir lo malo… etc.

No condiciones tu felicidad. Sé feliz sólo porque puedes.

Todos vivimos las consecuencias del tipo de realidad en que creemos. Ojo con los condicionamientos. Ten cuidado con el siguiente “hechizo”, muy común en nuestra cultura:

Cuando consiga/ocurra X, entonces Z y seré feliz.

En realidad, así es como aprendemos a ser infelices.

La felicidad no es algo que sucede. Tampoco es fruto de la buena suerte o el azar. No puedes comprarla con dinero o con poder. No depende de los acontecimientos externos, sino más bien de cómo los interpretas. Quienes controlan su experiencia interna son capaces de disfrutar más de su vida, eso es lo más cerca que podemos estar de ser felices.

Nada hay que lograr, tener, hacer o ser. La felicidad ya está en tu ADN. No hace falta que destapes una botella de Coca Cola para sentirla. Pero se te escapa cuando te empeñas en no aceptar las cosas y la condicionas al logro de X.

Haz un plan… ¡y que sea grande!

Lo siguiente en tu viaje al éxito es planear por adelantado lo que quieres lograr en tu vida. Diseña grandes planes para ti. Nunca subestimes tu valía, tus destrezas o tus talentos y tenlos en cuenta a la hora de hacer tus proyectos.

Persigue activamente una mayor armonía en tu vida

Aprende a equilibrar, no se trata de hacer sacrificios. Más que quitar y poner, intenta encontrar tu propia música: un ritmo sano para disfrutar más tu vida.

Planifica con sabiduría y esmero. Busca formas de conectar más y mejor tu vida profesional, personal, familiar y el ocio. Compagínalas con inteligencia y creatividad para generar valor mutuo entre ellas.

Encuentra el propósito o la gran meta de tu vida

Identifica qué cosas te afectan, qué te encanta hacer y te da una profunda satisfacción. Ten claros cuáles son tus valores, qué va primero y qué va después. Todos tenemos prioridades porque nuestro tiempo aquí está limitado y debemos elegir.

Cuando identifiques lo que te gusta, úsalo como guía para encontrar la meta principal de tu vida. Saber qué es lo que amas te dará motivación durante el viaje a tu tierra prometida.

Apártate de las distracciones

Las distracciones pueden darle un toque de sal y pimienta a tu vida, pero cuando te pasas pondrás en riesgo tu tensión y tu vida. Ten claras tus metas y focalízate en ellas. Sin duda alguna habrá distracciones, pero no dejes que te afecten hasta el punto de salirte de la carretera. Cuando veas que debido a las distracciones, dejas para mañana lo que quieres, simplemente elimínalas de una vez por todas.

Acepta las cosas tal como son

Acepta el hecho de que la vida no es justo como tú querrías. Sobre todo cuando sufres y las cosas van mal. Puedes dejarte llevar por la frustración, quejarte por las circunstancias o puedes avanzar, dar un paso adelante y empezar a cambiarlas. No desperdicies tu tiempo regodeándote en las situaciones empobrecedoras. Focalízate en el blanco y no lo verás todo tan negro. Levántate, aprende algo y sigue tu camino.

Newton podría haberse quejado de la famosa manzana que golpeó su cabeza. En su lugar, descubrió la ley de la gravitación universal.

Despídete de tus miedos

Elimina el temor focalizándote en los aspectos positivos de tu vida. Cuando fracases, nada temas. Sé constructivo y vuelve a intentarlo.

De hecho, el camino al éxito está plagado de trabajo duro, rechazo, dolor, decepciones y demás. Pero si la victoria merece la pena, andarás el camino con una sonrisa en tu interior. Te sentirás orgulloso de superar cada uno de tus obstáculos y de alcanzar tus metas.

También te sentirás muy satisfecho conforme coseches los frutos y vayas sintiendo que el éxito viene a ti.

Te deseo lo mejor. Prueba las sugerencias anteriores y encontrarás los éxitos que tanto anhelas. Recuerda siempre que el éxito solo llega a aquellos que lo intentan y perseveran. Sigue este consejo y verás que el éxito te aguarda justo un paso después del último tortazo.

Haz clic aquí para ahorrarte unos cuantos tortazos.

 

El anterior blog post Cómo hacer maravillas con tu propia vida fue originalmente escrito para: https://www.fluenting.com/

¿Un cambio de vida? 30 formas sencillas de lograrlo

Originalmente publicado en: FLUENTING impúlsate a una mayor calidad de vida

¿Quieres un cambio de vida? El problema es que la mayoría no sabe por dónde empezar y se conforma con lo malo conocido aunque, en el fondo, se sienta fatal.

Aquí tienes 30 ideas sencillas que realmente pueden impulsar un cambio a mejor en tu vida.

1. Pasa más tiempo con la gente adecuada

Dime con quién andas y te diré dónde terminarás. Para dar un cambio positivo a tu vida relaciónate con personas que aprecies y que te aprecien, con las que te sientas a gusto, lleno de vida y potenciado. Pasa tiempo con quienes aceptan lo que eres y lo que deseas llegar a ser.

2. Mira de frente a tus problemas 

La actitud del avestruz solo funciona hasta que llega el lobo. Tus problemas no te definen. Sirven para revelar de qué pasta estás hecho. Avanza, haz lo que puedas y celebra cada pasito.

3. Sé sincero contigo mismo en todo

Sé honesto sobre lo que necesitas cambiar en tu vida. Reconoce qué está bien y qué no. Aclárate. Determina qué te propones, ten presente quién eres, cuál es tu verdad y qué quieres realmente en esta vida.

4. Sentirte bien por dentro es una prioridad

Gana autoestima. Tus sentimientos cuentan. Tus necesidades importan. Si no te valoras, tú eres el primero en sabotearse. Haznos a todos el favor de cuidarte y ocuparte de tu bienestar. Así nos evitas preocupaciones y estás en condiciones de ayudar tú a los demás.

5. Empieza ya a contar tus dones

Un cambio de vida no está reñido con tener tus caprichos o experiencias inolvidables. Ahora bien, hacer puenting, ir de safari, tener un coche último modelo, una tercera casa en la playa, o un Rolex no es tan importante como la propia vida. Los juguetes y los viajes están bien, pero lo que cuenta es cómo vives tu día a día. Aprecia dónde estás, disfruta de lo que ya posees, crea un ritmo de vida que te llene y comparte tu felicidad.

6. Alégrate del bien ajeno

Los corazones tristes y llenos de miseria se regocijan con el mal de otros. Tú alégrate de las victorias propias y de las ajenas. Siéntete feliz por los que progresan en la vida, agradece sus bendiciones abiertamente. Deja que el karma te devuelva todo el bien que tu deseas a otros.

7. Busca el rayo de esperanza en las situaciones más difíciles

La oscuridad no tiene poder sobre tu luz. Recuérdate que eres más fuerte que tus dificultades. Sé consciente de tus victorias y de tu grandeza. Focalízate en lo que tienes, no en lo que te falta. Agradece lo que has ganado, no desesperes por lo que pierdes.

8. Menos Coca Cola y más Fluenting

Destapa tu auténtica felicidad, tu fluenting. NO te conformes con una Coca Cola. Si estás esperando que otra cosa o persona te haga feliz, espera sentado. Sé feliz con lo que eres, porque incluye lo que podrías llegar a ser. Sonríe sólo porque puedes, no por lo que tienes. Ten cuidado con lo que buscas, no sea que lo encuentres. Sé más tú y vivirás más plenamente.

9. Dale una oportunidad a tus sueños

Sin riesgo no hay gloria. La vida es azarosa. Puedes ganar o puedes aprender, pero solo si te arriesgas a intentarlo. Si estás cómodo en tu prisión, mete un tigre hambriento en tu celda. Sal de la cárcel, tus sueños te aguardan. Huye de la complacencia porque conduce a la apatía. Y la apatía te mata en vida.

10. Asume que ya estás preparado para un cambio

Acepta que siempre estás listo para dar tu siguiente paso, por minúsculo que sea. Luego, da ese paso sin demora y sin miedo al resultado.

11. Respeta todas tus relaciones

Sé noble con la gente. Respeta a las personas, ámalas, apuesta por ellas y su potencial. Fomenta su libertad de expresión y la tuya. No pienses en qué puedes sacar, sino en qué puedes dar.

12. Dale una oportunidad a los desconocidos

NO siempre vale más lo malo conocido que lo bueno por conocer. Aunque cueste darse a conocer o hacer nuevos amigos, la vida está llena de personas sorprendentes y cualquiera de ellas podría dar un cambio positivo a tu vida.

13. Mejora esta versión de ti mismo

Admira lo bueno que hay en los demás, inspírate y anda tu propio camino. Compite para vencerte a ti mismo. No te compares, rompe todos tus récords. Alcanza tu siguiente nivel.

14. Perdona y sigue tu camino

A todos nos han herido. Tomos hemos tomado malas decisiones alguna vez. Así es la vida. Deja ir al rencor. No almacenes basura en tu casa. Recuerda el pasado, pero deja marchar el dolor y el resentimiento. Aprende a perdonar y avanza, nada temas.

15. Echa un cable a la gente

Cuida de las personas. Señálales un camino mejor si lo conoces. Cuanto más desinteresadamente ayudes a otros, más personas querrán ayudarte. La amabilidad, la generosidad y el afecto sincero generan cariño y amabilidad. Al mismo tiempo, ten prudencia. Sé el primero en dar y confiar en la gente, pero no ignores sus respuestas. Ve poco a poco. Observa quienes son dignos de tu confianza. Apártate de los que quieran aprovecharse de ti.

16. Escucha tu propia voz

Escucha lo que te dice tu intuición. Haz lo que en conciencia estimes justo y bueno. Si no lo ves claro no lo hagas. Sé fuerte, escúchate y apártate de cuanto te empobrezca o destruya. Si realmente sientes y crees que debes hacerlo, hazlo, incluso si nadie más apoya tu decisión.

17. Gestiona tu nivel de estrés y redúcelo

Baja el ritmo. Respira. Date permiso para recuperar fuerzas, para ganar claridad y fijar tus metas. Así avanzarás en todo lo que realmente quieres.

18. Sé tu mismo, sé auténtico y siéntete orgulloso

Conecta con tus valores. No desprecies lo que eres. Sé fiel a ti mismo. Defiende tus principios con coraje. Encuentra formas genuinas de expresar quién eres.

19. Observa la belleza de las pequeñas cosas

Mañana es tarde para vivir. No esperes a jubilarte, a que tu negocio triunfe o que te toque la lotería. Las pequeñas cosas generan grandes placeres. Tu capacidad de disfrutar de lo más simple y sencillo marca la diferencia en tu calidad vida y demuestra tu verdadero nivel de sofisticación.

20. Cultiva y nutre tus relaciones clave

Donde hay confianza da asco. No permitas que este refrán se cumpla en tu vida. Trata como reyes a los tuyos. No puedes serlo todo para todos, pero puedes ser muy importante para algunos. Alimenta una alegría sincera en tu vida y en la vida de los que amas.

21. Focalízate en lo que puedes controlar

No pierdas el tiempo intentado controlar lo que no está en tu mano o que es competencia de otro. La receta de la frustración, el estancamiento y la pobreza está en desperdiciar tu tiempo, energía emocional y tu dinero en lo que está fuera de tu control.

22. Alimenta la posibilidad de que te salga bien

Para cambiar de vida debes creer que PUEDES. Supera los pensamientos y las emociones destructivas desarrollando otras opuestas y más fuertes. Deja ya de pensar y de hablar de eso que dices estar harto. Centra tu atención en lo que quieres. NO puedes controlarlo todo, pero puedes focalizarte en tu siguiente paso y hacer lo necesario para darlo.

23. Date cuenta de lo muy rico que ya eres

Toma un poco de perspectiva, por favor. Seguramente, tú ya eres rico de narices. La riqueza presupone capacidad de experimentar a fondo la vida. Seguramente cuentas con agua corriente, comida, techo, ropa… ¡Pero si hasta estás conectado a Internet! Agradece lo que tienes. Compara correctamente tu situación, verás que no es tan terrible como crees.

24. Acepta lo que hay; abraza la imperfección

No intentes que TODO sea ideal. Acepta la mayoría de cosas tal cual son. Determina cuándo está suficientemente bien. No digo que te conformes con la mediocridad. Solo digo que quien mucho abarca, poco aprieta. NO puedes ser un maestro en todo y para todos.

25. Empieza a trabajar cada día por tus metas 

Cúrratelo, pasito a pasito, consistentemente. Día tras día, dedícate a tus metas. Recuerda qué sentido tienen, por qué te importan y qué podrías perder si las descuidas. Aprende constantemente, crece por encima de tus retos y persevera. Así llegarás a tu tierra prometida.

26. No te metas en tu mundo: vive aquí y ahora

Siente el fluir de la vida, la belleza del mundo, el ahora en el que realmente vives. No te resignes a vivir en una caverna, por muy bonita y segura que sea.

27. Da gracias por tus errores, así podrás aprender de ellos

Un experto es un hombre que ha cometido todos los errores posibles en un campo muy pequeño —Oscar Wilde.

Para encontrar hay que errar. Mide tus éxitos por fracasos. A tantos kilos de fracaso el fruto deseado; a tantos de sangre, sudor y lágrimas —ya sean lágrimas de alegría, de frustración o de pena. Asume riesgos y felicítate por salir al ruedo. Coge al toro por los cuernos, aprende de cada experiencia, ve a por tus objetivos, pásalo bien por el camino y acuéstate un poco más sabio cada día.

28. Sé amable contigo

Lo creas o no, tú nos enseñas cómo tratarte. Háblate con cariño y respeto. Pórtate contigo como lo harías con un buen amigo o con un “señor importante”. No se lo pidas antes a los demás. Sé el primero en cuidar de ti.

29. Comparte cómo te sientes. No te lo guardes todo

Cuando te duela, tómate tu tiempo y tu espacio, pero háblalo. Sácalo de tu pecho. Tú lo necesitas y los tuyos también. No censures tan valiosa información.

30. Ríndete cuentas a ti mismo cada día

Hazte dueño de tus elecciones y errores. NO seas el esclavo de las ideas, los sueños o las expectativas de otros. Sé un pionero de las tuyas. No te conformes con ser un florero. No basta con existir; dale un sentido a tu vida. Toma el timón y llegarás a buen puerto.

¿Un cambio de vida? 30 formas sencillas de lograrlo está disponible en: Fluenting

¡Socorro, no consigo adelgazar! — Cómo lograrlo de una vez por todas

Originalmente publicado en: Revista Fluenting

Lo has intentado mil veces. Pierdes unos kilos, pero luego los recuperas rápidamente. Cada vez te sientes con menos energías y más ganas de comerte el frigorífico entero… y no por hambre, sino por ansiedad. Crees que lo has probado todo.

Saber cómo adelgazar es relativamente fácil, lo difícil es llevarlo a la práctica. Además, cada vez te cuesta más quitarte los kilos de encima. La teoría es fácil: “dieta sana + ejercicio + constancia”… Claro. ¿Y qué pasa en la práctica? Pues que de lunes a jueves es relativamente fácil hacer de tripas corazón. Pero de viernes a domingo sientes que te mereces un premio. ¿Acelgas en sábado? ¡y una leche!… Me merezco un homenaje.

El “homenaje”

El premio no es ni más ni menos que una alegría pal’ cuerpo. Un refuerzo por lo bien que lo has hecho esta dura semana. Acto seguido encargas un pollo asado o haces una buena barbacoa con sus chuletas y sus chorizos. Después terminas el festín con un dulcecito y dices: “el lunes empiezo con la dieta. Esta vez en serio”

¿Echas de menos tus abdominales? Es posible que quieras volver a “tu peso de siempre” y que hayas iniciado varias dietas con esa intención. Sin embargo, las dietas mágicas que has seguido tampoco han funcionado.

No quieres obsesionarte con el peso, es hora de hacer las cosas bien. Ya no te fías de las dietas milagro. Vas a perder peso de forma sana y sin hacer locuras. Adelgazar no tiene por qué ser una tarea interminable.

Cómo adelgazar definitivamente:

Aquí tienes 3 claves para entender por qué te cuesta adelgazar:

1. “Lo he probado todo”

¿En serio? Esta es una frase muy socorrida. Pero no hemos probado todo; es imposible. Lo que realmente quieres decir es que nada te ha dado los resultados esperados.

Sé honesto. ¿Exactamente qué has probado? Incluso es posible que hayas probado algunos métodos varias veces, pero ¿entiendes los principios de una nutrición sana? Si no funciona lo que estás haciendo, ¿por qué lo repites? Prueba algo distinto. Voy a darte una pista:

O tu dieta está mal fundamentada, o no estás siendo fiel a ella.

Si tu problema es la motivación, consíguela antes de empezar. Desarrolla el “hambre” de adelgazar antes de continuar. Si sigues dándote porrazos contra la pared, solo te harás cada vez más daño.

2. “No sé qué más hacer…”

Si no sabes qué estás haciendo mal, volverás a caer en el error. Haz de abogado del diablo. ¿Estás haciendo dieta, o te la estás saltando? ¿Haces ejercicio suficiente o buscas excusas?

Identifica dónde caes una y otra vez. Por ejemplo, si abandonas porque la alimentación sana te parece aburrida y difícil de seguir, ¿cómo puedes hacerla más divertida y fácil? Haz un plan sencillo y claro con pasos pequeños y fáciles.

Añade cada semana un hábito nuevo.

La primera semana puedes introducir verduras en todas las comidas. De momento puedes comer dulces. La siguiente semana quitas las bebidas azucaradas, etc. Poco a poco vas incorporando hábitos sanos a tu vida que te harán adelgazar.

Para saber qué estás haciendo mal aprende lo necesario sobre nutrición y ejercicio.

Muchos dicen que comen sano, pero no adelgazan. Pocos reconocen que comen fatal. Una vecina con sobrepeso me pidió ayuda. Decía que comía verduritas y cenaba ensalada todas las noches, pero seguía cogiendo kilos. Yo no sé por qué estoy tan gorda, ¡si como muy sano!

Un día fui a visitarla y descubrí el pastel (nunca mejor dicho). Su “ensaladita gigante” llevaba hortalizas, sí. Pero también le echaba, para aderezarla (y que no estuviera tan “sosa”), unos tacos de queso, buenos trozos de chorizo, mayonesa… y otras muchas delicias que ni me imaginé que se podían echar a una ensalada. Desde entonces, cuando alguien con sobrepeso me dice que come sano, me echo a temblar. Tu cuerpo no miente. Algo pasa.

No hace falta un máster en nutrición, o ser un “fiebres del deporte”. En su lugar, aprende lo básico sobre nutrición. Qué engorda más y qué engorda menos, o qué combinaciones de nutrientes te ayudan a quemar más grasa.

Con el deporte igual. Da un paseo rápido por la mañana y otro por la tarde. Cuando el cuerpo se acostumbre, añade una pequeña rutina de ejercicios sencillos. Empieza poco a poco y después añade más cantidad, así evitarás rendirte al tercer día.

3. “Tengo que conseguirlo solo”

Intenta adelgazar por tu cuenta, pero si no sabes lo que haces, prepárate o pide ayuda. No arriesgues tu salud, ni pierdas tu tiempo. Si necesitas adelgazar en serio y hasta ahora no lo has conseguido, no hace falta que lo logres solo.

La dificultad a la hora de perder peso no se mide por la cantidad de kilos que quieras perder, sino por los obstáculos que no sabes cómo superar… Y muchos de ellos están en tu cabeza.

Pide ayuda a un nutricionista. Cuando un profesional te da una dieta, pagas y te hace seguimiento todas las semanas, sueles ser más constante. Tómalo como una inversión en salud.

Recuerda a James Bond: “Nunca digas, nunca jamás”

Sustituye la expresión “no consigo adelgazar” por no he conseguido adelgazar TODAVÍA. Piensa en lo que te va a costar tu sobrepeso a largo plazo si no haces nada (siente el dolor).  Imagina los enormes beneficios y la calidad de vida que ganarás cuando estés más delgado (siente el placer).

Cuanto más te lamentes, más tardarás en llegar a tu objetivo. Ponte ya manos a la obra. No te rindas y sigue intentádolo hasta que lo consigas. ¡Tú puedes!

¿Quieres adelgazar y mejorar tu dieta? Suscríbete a Fluenting y recibe ideas sencillas y eficaces para tu salud.

¡Socorro, no consigo adelgazar! — Cómo lograrlo de una vez por todas es cortesía de: fluenting

Cambiar de vida es más fácil de lo que piensas

Inicialmente escrito para: https://www.fluenting.com/

¿Quieres ver cambios espectaculares en tu vida en solo un mes? Aquí tienes un plan explicado paso a paso.

Hay solo tres fases. Incorpora cada 10 días las tareas de cada fase. Cuando acabe el mes celébralo, reflexiona y descansa. Luego continúa con esta rutina o crea otra similar que aún te ayude más. Tú decides.

Fase 1: Para cambiar de vida, cambia tus rituales (10 días)

Renueva tu mentalidad y tu cuerpo

A quien madruga Dios le ayuda

Cada mañana dedícate un tiempo a ti. Nada más levantarte sumérgete en un ritual edificante que incluya algún tipo de ejercicio, por simple que sea. Quien mueve el corazón mueve sus emociones. Por ejemplo, puedes rebotar veinte veces contra el suelo dando pequeños saltos, hacer unas flexiones o salir a correr. Tú eliges.

La finalidad es poner en forma tu mente y tu cuerpo. Sentir que otro día maravilloso se acerca, lleno de posibilidades y con apasionantes retos. Durante el resto del día tendrás que lidiar con distracciones y tu nivel de estrés irá aumentando. Cada mañana desayuna una buena dosis de autoestima. No salgas de casa sin sentirte bien por dentro. Al atenderte y cuidarte tú primero, desarrollarás una mentalidad constructiva y una actitud positiva para afrontar el resto del día.

Eres lo que comes

Cambiar de vida o de inercia cuesta energía. Las cosas siguen su curso a menos que algo las frene o las impulse. Sin trabajo vas directo a una mayor entropía; es decir, que tu vida se irá más y más al garete. Comer bien, en menor cantidad y más a menudo te ayudará a regular tus niveles de glucosa en sangre, a sentirte ligero y con más ganas de vivir y hacer las cosas.

No ignores el impacto de una buena nutrición. Realmente cambiará tu vida. Como en los coches de fórmula uno, la cantidad y la calidad de gasolina que pongas será determinante en tu estrategia de carrera. Come bien y serás mucho más productivo y más feliz.

Haz un poquito de ejercicio

Mens sana in corpore sano“. Con una pequeña rutina de entre 30 y 45 minutos de ejercicio moderado tendrás enormes beneficios. Simplemente paseando todos los días ese tiempo —mientras escuchas un audiolibro, música o al mundo que te rodea— reducirás tu nivel de estrés y aclararás tu mente. Con una buena salud fortalecerás tu espíritu y pensarás mejor. Recuerda que lo que no usas lo pierdes. Oxigena tu cuerpo, úsalo y tu vitalidad aumentará. Lo que alimentas crece.

Fase 2: Para cambiar de vida, cambia tu entorno (siguientes 10 días)

Pon un poco de orden en tu vida privada

Limpia tu espacio personal

El principio del orden establece que en tu vida haya un sitio para cada cosa y que cada cosa esté en su sitio. Ordenar el caos y poner orden es una condición necesaria para que pueda formarse un patrón de crecimiento. Con disciplina, aprende a tirar periódicamente lo que no necesitas. No acumules basura, material o emocional.

Para ordenar un poco mejor tu espacio y reducir el estrés visual te recomiendo este libro de Marie Kondo. Revolucionará tu manera de ordenar y de actuar.

Organiza tu trabajo y cumple con tus responsabilidades

Los proyectos pendientes y las promesas incumplidas ocupan mucho espacio mental. La deuda que generan consume demasiada atención. Aprende a cerrar esos bucles abiertos de tu mente. Dedica tiempo a tus proyectos atrasados, avanza o elimínalos de tu lista, pero no dejes asuntos pendientes por decidir. Hazlo o no lo hagas, pero acaba con las medias tintas.

Simplifica tu complicada vida social

Focalízate en las relaciones más enriquecedoras y que más te aportan y te importan. Rompe con las te resulten empobrecedoras. Puedes decir adiós suavemente, pero si no queda más remedio, hazlo bruscamente. No ignores la importancia de las relaciones familiares. El precio de la discordia es muy alto.

Encuentra la forma de estar en armonía o, por lo menos, respetar a tus padres y hermanos (y los de tu pareja en caso de tenerla). Una definición de familia es la de unidad mínima de supervivencia. Cuida de tu familia: muchas veces solo podrás recurrir a ellos cuando todos los demás te den la espalda.

Fase 3: Para cambiar de vida, cambia tu futuro (últimos 10 días)

Sueña, fíjate metas y haz planes

Escribe tu plan de acción y luego ponlo en marcha

Descompón tus metas en pasos a dar. El primer paso es el más difícil. Vencer la inercia es clave para mejorar tu productividad.

Sigue este truco: haz que tu primer paso para un cambio de vida sea pequeño, fácil y atractivo. Elige uno que sea simple, claro y que consuma poquísima energía para empezar a ponerte en marcha. Ese paso de hormiga, como señala la filosofía japonesa del Kaizen (mejora progresiva), puede detonar un huracán de resultados. Añade fechas tope a tus metas y pasos intermedios.

Haz una lista con tus más grandes sueños

Se trata de apuntar a las estrellas, de imaginar y de divertirte soñando. Este ejercicio te relajará y te dará las ideas que necesitas para sacar tus proyectos, tu visión y un sentido de propósito.

Dedica un ratito cada día a planificar el día siguiente

No hace falta que lo hagas al detalle. Simplemente aclara qué quieres conseguir mañana. Deja que tu mente y tu inconsciente lo incuben. Irás más tranquilo a la cama y, tras consultarlo con la almohada, te será más fácil y rápido ir directo al grano, ponerte manos a la obra y terminarlo.

Pasado el primer mes, expande tus horizontes

Intenta vivir más creativamente

Por pequeño que sea, el viaje más largo empieza con un primer paso. Haz mini experimentos. Emprende algún cambio, por minúsculo que parezca y mira qué pasa. Si pasado un tiempo no te funciona, ¡prueba otra cosa! Es así de difícil.

Expande tu zona de seguridad

Afronta tus miedos y véncelos estoicamente. La mayoría vive entre la zona de pánico y la de seguridad. Para crecer hay que entrar en la zona de expansión. Un lugar donde se corre el riesgo de aprender, pero resulta emocionante y suficientemente seguro.

Tómate un respiro

Cuando veas brotes verdes en tu vida, celébralos. Así reforzarás el cambio y tu adaptación será más rápida. Después del esfuerzo, recupera, descansa y diviértete. Encuentra tiempo para la reflexión y la gratitud. Aprecia lo bueno que ya hay en tu vida y verás como crece.

Emprende este viaje —que nunca se acaba— y verás qué pronto cambias de vida y ganas fluenting. Sentirás que avanzas en todo lo que quieres y que sobrepasas tus expectativas. Empezarás a sentir una mayor armonía y control sobre tu vida. Verás la luz al final del túnel y el trabajo te será cada vez más fácil y placentero.

Únete a Fluenting y empieza a cambiar tu vida a mejor. Suscríbete totalmente gratis ahora para impulsarte a una vida más plena.

El blog post Cambiar de vida es más fácil de lo que piensas está disponible en: fluenting

Cómo superar la ansiedad y el miedo en menos de 10 minutos

Primero escrito para: https://www.fluenting.com

¿Preocupado o agobiado? La ansiedad tiene muchas caras. Puede que tengas miedo a las alturas, a la oscuridad, a la soledad, a hablar en público, etc. Es posible que tu miedo provenga de una autoestima baja o de que no hayas aprendido a gestionar la ansiedad. En cualquier caso, si  aún no has logrado superar tu ansiedad y te gustaría llevar una vida con más fluenting, necesitas ponerle freno ya.

Cómo reducir tus miedos

La ansiedad mal gestionada, se apodera de ti hasta paralizarte. El miedo desbocado lo arrasa todo. Hasta el punto de impedirte llevar una vida armoniosa. No sigas evitando tus miedos, afróntalos. Ignorar la ansiedad solo puede hacerte más infeliz o causarte un ataque de pánico. A largo plazo, hará estragos en tu organismo o destruirá a los tuyos.

10 pasos para combatir la ansiedad y el miedo:

  1. Observa tu ansiedad
    ¿A qué tienes miedo? ¿Qué temes perder? Quizás tienes mil cosas que hacer y no sabes cómo llegar a todo. Es posible que te sientas desbordado y que no sepas por dónde empezar o cómo gestionar tu tiempo. Tu ansiedad podría surgir por algo más profundo: ¿tienes miedo de ser un mal padre? ¿Desconfías de ti mismo? ¿Crees que te falta el coraje?Tu ansiedad te está contando algo, escúchala. El miedo te alerta del posible dolor que se avecina. No lo niegues, ni mires hacia otro lado, o crecerá. El miedo es una emoción poderosa relacionada con el futuro. Sentimos miedo ante lo que aún no ha pasado.Toma conciencia del presente, de que aún no ha ocurrido eso que temes. Puedes prepararte y hacer algo al respecto. Es posible que al principio este ejercicio te resulte un poco incómodo, pero lo agradecerás. En cuanto explicites tus miedos, verás que aún no han sucedido, y mejorarás tu relación con ellos.
  2. Respira profundamente
    Respirar hondo te pone a tierra. Inhala el aire muy despacio mientras cuentas hasta 10. Cuando ya no puedas coger más aire, suelta el aire en otros 10 segundos muy despacito. Después de unos minutos respirando conscientemente, la ansiedad irá reduciéndose y te sentirás más tranquilo. La respiración agitada o contenida informa a tu cerebro de que hay un peligro y debes luchar o huir. Por el contrario, una respiración profunda y relajada señala al cuerpo que todo está bien.
  3. ¿Es tu miedo por algo real o imaginario?
    A veces, le das tantas vueltas a la cabeza que acabas temiendo algo que ni siquiera es probable. Reconoce cuándo tu miedo está fuera de lugar. Si alimentas pensamientos negativos, puedes obsesionarte sin sentido. Si estás haciendo gigantes de molinos de viento, prueba a seguir exagerando tu miedo hasta que lo veas ridículo. Usa mejor tu imaginación, mete tus miedos en una cajita de cerillas simbólica para tenerlos controlados.
  4. Un paseo agotador
    Un psicólogo me dijo una vez que ante las preocupaciones, me diera un paseo agotador… de esos que luego no puedes ni moverte. Al principio me pareció una chorrada y no me lo creí. Pero cuando tuve un mal día, lo probé, estuve toda la tarde caminando sin parar. Mano de santo. Llegué a casa rendida, sin energía para preocuparme.

    El ejercicio fortalece el sistema inmune y aumenta las endorfinas, provocando sensación de bienestar.

  5. Ayuda a los demás
    Centrando tu atención en el presente, en necesidades reales y problemas actuales olvidarás tus temores. Ayudando a alguien durante unos minutos, tu atención estará enfocada en dar lo mejor de ti, en alimentar sentimientos positivos que te conducirán a superar la ansiedad, el miedo y a hacer lo correcto.

  6. Reencuadra
    Repite este mantra: “La ansiedad solo es emoción”. Este nueva forma de verlo lo cambia todo. Las personas que interpretan su ansiedad como información útil, en lugar de pensar que son sentimientos malos, encuentran mejores respuestas para afrontar sus retos.
  7. Felicítate
    Lo más curioso del miedo es que aparece cuando aún no ha llegado el peligro, y cuando llega, ya no hay miedo porque estás ocupado afrontándolo. Ahora estás a salvo. Puedes afrontar el presente momento a momento. Estás haciendo las cosas bien. El peligro no es tan inminente, no hay ningún león persiguiéndote, etc.
  8. Distánciate
    Imagina que no se trata de tu situación, sino que estás viendo una película en la que sucede todo esto. Los toros se ven mejor desde la barrera. Piensa “no es para tanto; puedo lograr lo que me proponga”. Has salido de cosas peores; después de todo, puedes afrontar esos miedos. Imagina que, a pesar de sentir miedo, haces lo correcto y ganas coraje pase lo que pase. También te ayudará imaginar que han pasado 10 años y que estás viendo la situación desde el futuro.
  9. Acepta totalmente el miedo y la ansiedad
    Las emociones negativas aumentan cuando intentamos resistirnos a ellas. No intentes reprimirlas o negarlas. Acepta cómo te sientes y deja que te afecte. Una vez que has aceptado total y libremente tus miedos, pregúntate: ¿qué tiene de positivo que este sentimiento? ¿Qué podría hacer ahora?

  10. Recuerda quién eres
    Si dejas que el miedo se apoderé de ti, probablemente lo estás alimentado tú solito. En lugar de enfocarte en lo que no quieres, piensa en tus valores; en lo que sí quieres y de verdad te importa. Recuerda quién eres. Puedes aumentar la confianza en ti mismo. Piensa por qué y por quién merece la pena tener coraje. Prepara un frase que te ayude a romper el círculo vicioso que te mantiene intimidado.No importa que para los demás no tenga sentido. Por ejemplo, cuando tengo que afrontar un miedo, me ayuda mucho pensar: “soy una vikinga”. Esta frase me ayuda porque me cuesta mucho imaginarme un vikingo cobarde… (y que no sea pelirrojo, jeje). Así que cuando el miedo me paraliza, pienso que soy una vikinga y actúo sin pensarlo dos veces. ¿Qué frase crees que te impulsará a ti a actuar?

El truco japonés que reduce el miedo en menos de 5 minutos

¿Preocupado? — Combate la ansiedad y supera el miedo

El “más rápido todavía” se consigue con la técnica japonesa Jin Shin Jyusu. Se trata de una forma de acceder a la propia capacidad del cuerpo para curarse mediante la armonización y el equilibrio de sí mismo.

Esta técnica sostiene que se puede gestionar la energía de nuestro cuerpo a través de los dedos. Es muy fácil y rápido. Todo lo que necesitas hacer es mantener un dedo de la mano (izquierda o derecha) con la otra mano. Es una manera de sentirte al instante más cómodo y en control.

  • Para reducir la preocupación y depresión mantén tu pulgar durante unos minutos con la otra mano.
  • Para reducir el miedo y la autocrítica agarra tu dedo índice.
  • Para reducir la ira y la irritabilidad agarra tu dedo corazón.
  • Para reducir la tristeza y el dolor agarra tu dedo anular.
  • Para reducir la ansiedad coge tu dedo índice.

Cuanto más tiempo y con más frecuencia sostengas tu dedo, más eficaz será.

Vencer tu miedo depende de ti

Ciertos niveles de ansiedad son normales, incluso aceptables. Te recuerda que estás vivo. Sin embargo, si crees que tu miedo empieza a dominarte, prueba estos trucos rápidos que acabo de darte.

Te pondrán a tierra en cuestión de minutos. Alimenta pensamientos constructivos y pon la imaginación a tu favor para vencer a tus gigantes. No niegues tus miedos, pueden llegar a provocarte enfermedades mentales y físicas.

Suscríbete a Fluenting. Apúntate ahora y recibe buenas ideas que te ayudarán a reducir tus miedos y a disfrutar cada día de una vida más plena.

El blog post Cómo superar la ansiedad y el miedo en menos de 10 minutos está disponible en: FLUENTING

Aumenta tu autoestima en 28 días con este miniexperimento

Por cortesía de: www.fluenting.com

Si quieres aumentar tu autoestima, en este artículo encontrarás 9 claves para recuperarla y ganar bienestar emocional.

No te conformes con una percepción negativa de ti mismo. Por el contrario, afirma y siente que eres lo bastante bueno. Descubre cada mañana, ante el espejo, una persona que te cae bien, a la que cuidas, respetas y aprecias. Ya es hora de creer en ti mismo, de sentir que eres tu mejor amigo, de apreciar tu vida y la de los demás.

La autoestima positiva es el requisito fundamental para una vida plena (N. Branden, psicólogo de la autoestima)

No importa a dónde vayas, tu autoestima te acompañará. Si tu autoestima es pobre te causará sufrimiento y limitará dolorosamente tu potencial… En cambio, una autoestima sana te ayudará a disfrutar la vida y lograr lo que te propongas.

Continúa leyendo hasta el final y descubrirás una receta simple de 28 días (con un truco de regalo) para que mejores tu autoestima y te sientas mejor.

Demasiadas personas se sienten inadecuadas, feas o insuficientes

Formamos nuestra autoestima según vivimos. Emerge de la atmósfera con que nutrimos a nuestra percepción. Necesitamos desarrollarla de la forma más realista y positiva posible. Sin embargo, muchas veces suspendemos en esta asignatura crucial.

El corazón necesita ternura y aliento, como los pulmones necesitan espacio y oxígeno.

La buena noticia es que puedes mejorar tu autoestima, ser tu mejor amigo, sentir que tú eres importante y los demás también. Todos necesitamos afecto y compresión para ganar confianza y vivir nuestra vida.

Con una autoestima sana realmente sabrás qué necesitas y buscarás formas constructivas de obtenerlo. Tendrás alimento para superar tus retos, te hará más llevaderas las amarguras y alentará tu crecimiento.

Cambia el modo en que piensas sobre ti mismo y cambiarás tu mundo

Una autoestima sana, positiva y fuerte te servirá como punto de apoyo para mover tu mundo. Dado que la autoestima influye en todo lo que hagas, pienses, sientas y decidas; más te vale nutrirla con cariño. Te ayudará a aceptarte mejor y respetarte. Te dará bienestar y una vida más equilibrada.

Con una autoestima sana:

  • Podrás impulsarte al logro de metas que no creías posibles
  • Aceptarás tu estilo personal
  • No necesitarás recurrir al alcohol para aumentar tu confianza
  • Tendrás más salud, relaciones positivas y armoniosas, y el dinero o los recursos que necesites
  • No tendrás miedo de pedir ayuda
  • Aprenderás a confiar en tus corazonadas
  • Creerás en tu potencial
  • Pensarás y hablarás bien de ti y de los demás
  • Respetarás las diferencias de ideas y actitudes
  • Cuidarás tu imagen personal
  • Vivirás el presente
  • Serás una persona auténtica
  • Te atreverás a intentar más cosas
  • No tendrás que pedir perdón por lo que te gusta
  • Celebrarás tus logros
  • Etc.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es el resultado inevitable de ser humano y evaluar lo que percibimos de nosotros mismos.

Podemos entender la autoestima como el cálculo aproximado que hacemos de nuestro valor personal y del respeto y el afecto que merecemos, a partir de las sensaciones y experiencias que hemos acumulado a lo largo de la vida.

Esa estimación es fundamental para gozar de una vida plena y triunfar en lo que nos proponemos. De ella dependen tus expectativas, la imagen que tienes de ti mismo, lo que piensas de ti y de los demás.

Te percibes a través de los sentidos. Piensas sobre ti mismo y sobre tus comportamientos. Te evalúas y evalúas tus acciones. Sientes emociones relacionadas contigo mismo. El conjunto de tus actitudes forman tu autoestima: el cristal a través del cual te miras, percibes, piensas, evalúas, actúas y sientes.

La autoestima es el aprecio o consideración que tienes de ti mismo. Nadie puede dejar de pensar en sí mismo y de evaluarse, pero hay formas más inspiradoras y sanas que otras de hacerlo. Por esta razón cada persona desarrolla una autoestima que puede ser:

  • suficiente o insuficiente
  • positiva o negativa
  • alta o baja.

Según la escuela de la psicología humanista…

Todo ser humano, por el mero hecho de serlo, es digno del respeto incondicional de los demás y de sí mismo; merece estimarse a sí mismo y que se le estime.

Otras definiciones de la autoestima

  • Fuerza innata que impulsa al organismo hacia la vida, hacia la ejecución armónica de todas sus funciones y hacia su desarrollo; que le dota de organización y direccionalidad en todas sus funciones y procesos, ya sean éstos cognitivos, emocionales o motores. (Renny Yagosesky)
  • La percepción evaluativa de uno mismo. Conjunto de las actitudes del individuo hacia sí mismo (R.B. Burns)
  • Valoración generalmente positiva de sí mismo (RAE)

Autoestima no es opuesto de humildad. Algunos confunden autoestima con una actitud insolidaria, egoísta o una opinión desmedida de sí mismos.

Las 4 “aes”. Las características de las personas con una buena autoestima (Según José Vicente Bonet):

  1. Aprecio genuino de uno mismo como persona, independientemente de lo que pueda hacer o poseer
  2. Aceptación tolerante y esperanza ante las limitaciones, debilidades, errores y fracasos propios. No le asustan sus defectos; prefiere triunfar, pero no se hunde cuando pierde. [Aspira a hacer las cosas bien, no a la perfección. Nunca renuncies al derecho a equivocarte; perderías la capacidad de aprender cosas nuevas y de avanzar en tu vida”. (R.B. Burns)]
  3. Afecto como actitud positiva, amistosa, comprensiva y cariñosa hacia uno mismo
  4. Atención y cuidado de las necesidades reales

(Libro recomendado — Sé amigo de ti mismo: Manual de Autoestima, por José Vicente Bonet)

Cómo subir la autoestima

La autoestima es un silencioso respeto por uno mismo (D.P. Elkins)

Puedes mejorar tu autoestima interpretando mejor lo que ya conoces de ti y haciendo nuevos usos de tu potencial humano.

Elige darte afecto y respeto, tanto al interpretar tu pasado como tu presente. Prueba cosas nuevas. Descubre nuevas dimensiones de ti mismo.

Cómo mejorar una autoestima baja

Adiós a la autoestima baja

¿Qué estrategia de motivación sigues actualmente? ¿La intimidación, castigos y recompensas, o dar a tu vida un propósito? Para mejorar tu autoestima, apuesta por una motivación personal significativa. No dejes que tus pensamientos o los de otros te intimiden. No te hinches a palos de borrico para compensarlo luego con una fiesta de zanahorias. Honra y aprecia cada día más y mejor la totalidad de lo que eres.

Tu miniexperimento de 4 semanas:

Durante cuatro semanas (28 días), céntrate en poner en práctica estos consejos, verás que cuando finalices este miniexperimento te sentirás mejor y muchos de los síntomas que tenías desaparecen. Recuerda, hay una única persona capaz de dar un nuevo sentido a tu vida, y esa persona, ¡eres tú!

9 claves para aumentar tu autoestima en 28 días:

  • Pon en positivo lo negativo: Busca formas de pensar más edificantes, transforma una creencia limitante en otra más esperanzadora. Niégate a ti mismo. Donde antes pensabas “no valgo nada”, ahora pon “me gustaría creer que soy valioso (simplemente porque estoy vivo)” o “valgo mucho, porque soy humano
  • Cuestiona y rompe tus generalizaciones. Si una vez fallaste, no concluyas que eres un fracasado. Los niños se caen mil veces antes de andar y no son por ello unos fracasados.
  • Focalízate en el blanco. Hay 7 colores en el arco iris. No veas solo el negro. Abre los ojos y céntrate en los aspectos positivos. Todos tenemos algo bueno, Aprécialo y aliméntalo.
  • Presta atención a tus logros. Casi todo el mundo lleva la cuenta al detalle de los defectos y fracasos. Observa y anota en un diario lo bueno que hay en tu vida. Aprecia tus propios méritos.
  • Compárate como un campeón. No te compares con otros. Compara tu propia evolución. Anímate, levántate y anda hacia tus metas.
  • Confía en la vida. Confía en ti mismo. Haz aquello que consideras correcto lo mejor que puedas y aprende del resultado.
  • Acéptate primero tal cuál eres aquí y ahora, con tus cualidades y defectos. Te ofrecen la oportunidad de hacer algo (bueno) al respecto.
  • Supérate a ti mismo. Esfuérzate por mejorar, pero no te asfixies. Identifica qué quieres cambiar y ponte a ello.
  • Plantéate una meta clara y concreta que saque lo mejor de ti, que sea sincera, que te llene y tenga sentido para ti.
  • Truco de regalo: En el espejo de tu cuarto de baño, dibuja con rotulador o pintalabios una cara sonriente y escribe: “Soy lo suficiente bueno”

Recuerda que tu autoestima es la fuente de financiación para todos y cada uno de tus proyectos vitales.

Como subir tu autoestima

Si quieres conseguir algo, no empieces tu casa por el tejado. Primero, conecta con la vida, acepta que es valiosa y que, por lo tanto, tú y los demás también. Luego, ponte a trabajar tus actitudes para que tu aproximación a la vida, hacia ti mismo y los demás sea más amable, armoniosa y positiva.

Di adiós a las actitudes autoderrotistas, no te conformes con el mal humor, la mala sangre o el desaliento. Porque tienes un corazón poderoso, capaz de dar cuidado y dulzura, capaz de alimentar primero al niño que llevamos dentro y, después, al mundo que está sediento de un poco de paz, ternura y amor.

No dejes de darte respeto y afecto o arruinarás tu vida y la de los que contamos contigo. Entrena una actitud mental positiva y construirás una autoestima sana. Así tendrás energía para financiar el más audaz o exigente de tus sueños.

(NOTA: ¿Cansado de pelear con tu autoestima? Pues échale un vistazo a este vídeo y empieza a ganar bienestar emocional)

El anterior post Aumenta tu autoestima en 28 días con este miniexperimento se ha publicado de: https://www.fluenting.com/

Cuando te dan ganas de matar a alguien, pero sonríes…

Primero publicado en: Fluenting

¿Sueles reprimir tus sentimientos de ira “por no liarla”? ¿Te da miedo tu propia reacción si expresas lo que realmente estás pensando?

Un caso hipotético: Estás en una reunión familiar. Tu cuñado bebe un poco más de la cuenta y empieza a soltar por su boca las “lindezas” de siempre. Tú respiras hondo y te dices a ti mismo: “tranquilo, no te alteres”… Pero claro, la tensión va subiendo y tú te vas poniendo más y más colorado.

La tensión se va acumulando en el estómago e intentas respirar hondo. Al final te haces las inevitables preguntas: ¿hablo o me callo? Y si hablo, ¿cómo me aseguro de no perder los papeles?

Contener la ira tiene una intención positiva: no ser destructivo. Quieres actuar correctamente, mantener tu reputación, dominar tus emociones y a ser posible, no echar leña al fuego. Al final decides callarte, por no armarla. Sin embargo, comerte el enfado puede ser muy perjudicial para tu salud mental y física.

Según un estudio realizado en el departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos de la UNED, las personas que reprimen la ira sufren más problemas cardiovasculares que las que la expresan o la controlan.

Por supuesto, tampoco es cuestión de ponerse hecho un energúmeno, con la excusa de que es sano expresar la ira. Esto también puede provocar un aumento de la tensión arterial, úlceras e incluso infartos.

Entonces, ¿lo mato o no lo mato?

Al final decides callarte y no matar a tu cuñado, pero no estás del todo tranquilo. Te gustaría gritarle y convencerle de que tú llevas razón; zarandearle por la cantidad de chorradas que dice hasta hacerle comprender, ¿verdad?

Pues no. Sigue leyendo y sabrás qué hacer en estos casos…

Aprende a gestionar tus emociones. Tanto la ira como otros sentimientos que interpretamos como negativos, están ahí por una razón; nos informan de algo importante. Desde pequeños la mayoría hemos aprendido que hay ciertos sentimientos que no deberíamos expresar, porque nos decían: “no te pongas así”, “no te enfades”, “no llores”, etc. . Pero la opresión no es sana.

Si eres de los que se lo guardan todo mientras muestran una falsa sonrisa, tu tensión irá directa a tu estómago y al pecho. Además, poco a poco te irás cargando, las disputas serán cada vez mayores y, tarde o temprano, crearás un mal rollo. Dicho de otro modo: te convertirás en un agujero negro que absorbe energía de los demás.

Pasos para sacar la ira acumulada en una situación explosiva

Lo ideal es prevenir cultivando una sana inteligencia emocional. Sin embargo, si ya tienes el vicio de reprirte hasta saltar, sigue estos pasos mientras desarrollas tu asertividad:

    1. Busca un entorno seguro
      Lo ideal es que estés a solas durante 5 minutos como mínimo, donde tu energía no se mezcle con la de nadie más. Sé consciente de tu tensión y no la juzgues como mala. Si estás en un sitio público, puedes ir al servicio y decir que luego vuelves.
    2. Piensa en el origen de tu enojo
      A veces nos creemos enfadados por una cosa cuando en realidad es por otra. Ahora estás solo y nadie te juzga. Sé sincero contigo mismo. ¿Por qué te has enfadado? ¿Qué te ha dolido? ¿Qué es lo que realmente necesitas y está bajo tu control?
    3. Pon música relajante
      Si estás en un bucle de pensamiento, y quieres salir de él, puedes entrar en otra sintonía escuchando música. Elige música que te ayude a sentirte un poco mejor. A ir saliendo del bucle. Por ejemplo, a mí me gustan mucho los mantras porque no entiendo la letra y me ayudan a relajarme con rapidez. Concretamente este es mi favorito. Cuando estoy en un sitio público y no puedo poner música, lo tarareo interiormente.
    4. Un buen masaje
      La ira —reprimida o descontrolada— se apodera facilmente de tu cuerpo. Observa a las personas que tienen problemas para gestionar su ira: suelen estar rígidos. Libera tensión poniéndo tu mano en el estómago y, apretando ligeramente, haz círculos mientras respiras despacio. Luego haz lo mismo en el pecho. También puedes agarrar tu dedo anular haciendo un puño con la otra mano, si el ejercicio anterior no es apropiado en tus circunstancias.
    5. Un poco de cariño
      Cuando pierdes los papeles (o estás a punto de hacerlo), es posible que te sientas culpable por no saber actuar con más calma. Acepta cómo te sientes y, después, prueba otra cosa distinta a la de siempre. Independientemente del resultado, felicítate por estar probando formas mejores de gestionar tus enfados.
    6. La más importante…
      Grábate a fuego lo siguiente: solo tú eres responsable de cómo te sientes. Piensa que no está en tu mano cambiar el comportamiento de la otra persona, pero sí el tuyo. Puedes coger espacio y hablar luego. O expresar con asertividad y educación cómo te sientes y lo que piensas.

Recuerda: aunque el detonante venga de fuera, tú decides cómo interpretarlo y cómo sentirte al respecto.

Encuentra formas constructivas de canalizar tus emociones. El deporte o una actividad creativa pueden ser herramientas que te ayuden, pero lo principal es tener humildad. Reconoce cuándo te equivocas y acepta que no siempre llevar razón es tan importante.

Un simple “tal vez me equivoco” o un mero “puede ser“, te ayudarán a no engancharte o a salir de la tensión emocional de una discusión.

¿Te gustaría tener más armonía en tu vida y construir relaciones sólidas y gratificantes? Échale un vistazo aquí.

Cuando te dan ganas de matar a alguien, pero sonríes… se ha publicado de: https://www.fluenting.com

Gana la batalla de los sexos

Originalmente escrito para: Fluenting

Cuando un niño pequeño muestra lo que hoy llamamos violencia machista, ¿de quién es la responsabilidad? Mirémonos todos ante el espejo —la sociedad entera— antes de contestar.

Había una vez una golondrina que gozaba trinando por los insondables cielos azulados de la primavera. En Ciudad Real, durante el mes de mayo, apenas hay nubes en el firmamento.

Volaba sola, pero siempre en compañía de su banda de pájaros. Comía mosquitos y hacía diabluras porque le divertía pitorrearse de los cuervos.

En la terraza del edificio más alto, no muy lejos de la catedral, dos niñas preciosas que jugaban a la comba se peleaban por ver quién era la campeona. Mientras, su hermano se sentía un poco solo en el vientre de su madre.

— ¿Qué hacéis chicas? Papá está estudiando para juez y estáis dando tantas voces que no se puede concentrar ni un rato.

— ¡Estamos jugando, mamá! —contestaron las dos al unísono.

—Bueeeeno, pero no os peléis así, que vuestro hermanito me da patadas cada vez que os ponéis como fieras para ver quién de las dos gana. Ya os he dicho mil veces que las dos sois un tesoro que no tiene precio, y cada una tiene su propia magia. No os lancéis esas pullas, ni maldigáis a la otra. Eso no está bonito y luego os enfadáis.

La golondrina presenció toda la escena y sintió unas tremendas ganas de tener padres, hermanas y amigos como los humanos. Aunque era la que mejor volaba, no tenía padres -eso creía la muy tontuela- ¡ella solo sabía que nació de un huevo!

Que un huevo fuera su madre-padre tenía ventajas: no esperaba nada, no regañaba nada, no odiaba ni generaba mal rollo. Pero tampoco daba abrazos, ni te decía te quiero o “me gustaría que volases hasta ese o aquel rincón”.

La golondrina anida en el corazón del niño

Total, que la golondrina, que sin duda era mágica, voló y voló cada vez más alto. Cuanto más subía, más se congelaba su cuerpo. Estaba segura de que atravesando el cielo llegaría al mundo de los humanos.

Y lo consiguió. Le costó ascender más allá de las nubes, hasta quedar asfixiada y muerta de frío. A pesar de la ansiedad, del dolor y del miedo expió con una imposible sonrisa serena.

Descendió de los cielos como un lucero y fue a caer sobre el hermano de las niñas. Renació como un rayo de luz en su pecho. Habían pasado muchos años, el niño era casi un hombre. Sintió un escalofrío de placer tan intenso que cerró los ojos por el impacto de ese don del cielo. Cuando abrió los ojos, vio un mundo nuevo.

Entre ladridos y sentencias injustas

Con el paso de los años, las niñas habían crecido hasta hacerse adultas. La mayor era catedrática de marketing en la universidad y viajaba por el mundo entero.

La menor, que era diseñadora, estaba presentando su última colección en la pasarela Cibeles. Ambas triunfaban. Las dos se querían cada vez más… y se odiaban mejor cada año.

Hace años que el padre sacó su oposición de juez. Triunfó tanto que los abandonó a todos por su adicción al trabajo. Mamá se resignó, se desilusionó y se guardó el dolor para verterlo por todos sus poros.

Al crío esto le disgustaba. Desde que tiene conciencia lo recuerda todo como un infierno. Papá dictaba sentencia. Mamá ladraba. Papá y mamá siempre querían llevar razón. Incluso cuando ninguno de los dos la tenía. Aquella guerra de los sexos fue creando facciones entre nosotros.

El niño que no se daba por vencido

Como buen chico quería comprender a sus hermanas, a sus padres y el mundo en que vivía. Pero nada. Se sentía impotente al no saber cómo lograrlo. Lo único que parecía conseguir era odiarse un poco mejor a sí mismo cada día.

Para no armarla, muchas veces guardaba silencio cuando algo le parecía injusto, pero eso le causaba un insoportable ruido en su interior.

Cuando defendía la razón, con tan buen juicio o más que su padre, todo se crispaba.

Era como si una barrera infranqueable les separase de su tierra prometida.

Pero nunca se rindió

Siempre fue valiente y perseverante en el empeño. Aprendió de sus hermanas y de su padre a ser ambicioso. Quiso conocer, cuidarse, crecer, asumir responsabilidades y ser tan respetable como ellos.

Su madre era muy humilde. No tenía corazón ni cabeza porque estaba hecha de diamante, pero era tan bruta que ni ella misma lo sabía. Además, cuando la herían hasta el alma te cortaba.

El muchacho era una joya como su madre, pero más bruto. Un fuera de serie, como su padre, solo que más infeliz que él. Pensó que dándole a la cabeza aún más que su padre, y poniendo todavía más corazón que su madre, conquistaría el alma de sus padres, de sus hermanas y la suya.

Craso error. Con eso lo único que consiguió fue quedarse cada día más solo. Triste y quijotesco iba camino de morirse de sed, de construir su propio infierno, y de perder la gran batalla de los sexos.

La golondrina trajo claridad…

Por extraño que parezca, cuando el espíritu de la golondrina le golpeó desde el cielo, lo vio todo más claro.

Quiso entender que, en la batalla de los sexos, la finalidad no es extremar los polos con afán de dominación, sino aceptar quienes somos y el poder que tenemos.

Podemos transformar la relación que nos separa en otra donde nos sentimos aún más libres y potenciados por el sexo opuesto, y donde nuestros hijos no tienen que tomar partido a favor o en contra de un padre o una madre, y se ven tal como son: hermanos y hermanas.

La receta curativa de la golondrina

La inteligencia emocional es la clave, sí. Pero hasta ahora estaba convencido de que la razón era más importante que la emoción. La eterna discordia entre mis dos hermanas. La falta de armonía en casa. Las interminables discusiones de papá y mamá. Ahora lo sabía, la golondrina se lo había dicho:

— Lo único que hace falta es comerse al cuervo que os separa.
— ¿A qué cuervo te refieres, golondrina?
— Al que abandera el desamor eterno. Con cada victoria del cuervo, uno de vosotros cree ganar porque se siente por encima del otro. Pero perdéis la guerra por el amor. El precio que pagáis es la discordia. El cuervo se parte de risa mientras os perdéis un mundo más musical que mola un huevo.
— No sé si lo entiendo. ¿Me estás diciendo que para volar, para surcar con mis hermanas y amigos el firmamento, sólo tengo que aprender a comer cuervo?
— Sí, pero es muy difícil. Hacen falta buenos huevos para lograrlo. Va contra la naturaleza humana y precisa de un poder que tienen muy pocas personas.

La decisión del niño

Recordó que de niño le exigieron participar en la sangrienta batalla de los sexos. Le pidieron que tomara partido por la causa más justa. Él había pagado con su corazón. Para ganar la batalla del amor dividió su corazón en partes iguales entre su padre y su madre. Y para comprender a sus hermanas entregó su mente al estudio, la contemplación y la aventura.

Como había partido y regalado su corazón, vivía mucho en su cabeza y sólo sabía sufrir y conformase con las migajas de afecto que otros le daban.

Aquel muchacho también necesitaba comprensión. Llegó a pensar que su familia se la debía. Pero estaban todos demasiado ocupados en el infierno, incluido él mismo.

—Golondrina, ahora sé que necesito sentirme en paz para vivir plenamente. De pequeño regalé mi corazón para entrar en esta interminable batalla por padre, madre, mis hermanas, mis amigos y yo. Dices que para recuperarlo tengo que comer cuervo. ¿Puedes enseñarme cómo hacerlo?

—Como te he dicho no es fácil. Necesitas ambición y humildad. Las dos cosas y a la vez. Con tu ambición abrirás la puerta de esa atalaya que es tu mente, pero sin humildad te quedarás encerrado allí. Para llegar al corazón de la vida, necesitarás humildad; pero sin ambición no destruirás el mar de hielo que separa a los hombres.

Del mismo modo que el corazón tiene razones que la mente no puede entender. La mente anhela sentimientos que al corazón le duele sentir.

Comer cuervo significa aceptar que mis dos hermanas —la catedrática de lo racional y la irracional diseñadora- son igualmente poderosas. Una no está por encima de la otra. Ambas son igualmente valiosas. Igual que un corazón no puede vivir sin cabeza, la razón no es nada sin corazón.

Comprendió el poder de la humildad —un arte marcial del espíritu, un aikido del alma, en el que siempre vence el que cede ante el que ataca; porque así acaban ellos recibiendo los golpes que te lanzan.

Encontró lo que necesitaba al entender que la oscuridad se alimenta de la luz. Y que hay luz también en el sombrío interior de cada uno de nosotros.

La auténtica humildad amansa a las fieras que llevamos dentro.

Por cada cuervo que se comía revivía, grande, musical, oscuro y luminoso, su maravilloso corazón antes divido. Al reunirse su corazón, la golondrina tuvo que salir al espacio exterior.

Se comprendió a sí mismo y a la vida. Supo darse paz. Ya no exigió a nadie que lo entendiera. Comprendió que la discordia tiene entre otros costes el corazón de un niño pequeño.

Y trajo la libertad con ella…

Fue creciendiendo, observó libre a su ave, que ascendió de nuevo a los cielos, y que retornó para quedarse en la tierra como bailarina de movimientos libres.

Un día se encontraron. Se casaron en Roma. Ahora son muy felices y sus hijos entrenan cada día para vencer con amor en la batalla de los sexos y poner paz entre sus hermanos y hermanas.

Una golondrina no hace verano, ¡pero una comunidad de fluentistas sí!

Apúntate a Fluenting y apuesta por una causa que también es la tuya: más vida, más plena, más auténtica.

Gana la batalla de los sexos está disponible en: Fluenting

Vence estoicamente tus temores

Por cortesía de: fluenting

¿Te gustaría triunfar sobre la adversidad?

En las olimpiadas de 1976, el gimnasta Shun Fujimoto, durante su ejercicio de suelo se fracturó la rótula, pero siguió compitiendo. Finalizó su último ejercicio de anillas y clavó la salida. Inmediatamente después, se desmayó de la agonía. Su aguante le valió a él y a su equipo la medalla de oro.

Para mejorar el rendimiento, los entrenadores de deportistas de élite exploran formas de ayudarles a controlar lo que pueden controlar. En especial los aspectos fundamentales: dormir más tranquilos, recuperarse antes y pensar mejor.

¿Es posible gozar de una vida plena sin aceptar el dolor?

Nadie golpea tan duro como la vida. —Rocky Balboa

¿Cuándo es legítimo soportar el dolor?

No se puede tomar conciencia sin dolor. Las personas harán lo que sea, no importa cuán absurdo, para evitar enfrentarse a su propia alma. Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad. — C.G. Jung

¿Alguna vez has estado entre la espada y la pared? ¿Tiene sentido afrontar el miedo o aguantar el dolor cuando podemos evadirnos con una copa o una pastilla?

El emperador romano Marco Aurelio, que mandó desde el 161 al 180 A.C, fue considerado el ideal de líder sabio. Nos dejó una serie de reflexiones conocidas como Las Meditaciones o Pensamientos. Se parecen más a un diario que a un tratado de filosofía.

Marco Aurelio recurría a la filosofía, en particular al estoicismo, para encarar las dificultades. Sus Meditaciones revelan que controlaba sus emociones mediante las creencias. Pensaba que la naturaleza se manifiesta con absoluta perfección y que uno debe aceptar el pasado, lo que no se puede cambiar o lo que otros sienten de corazón.

Sé más estoico

Focalízate en gestionar la emoción; en concreto, las emociones que no te ayudan.

El estoicismo como filosofía realmente va de tus actitudes; de tu mentalidad.

Lo sepan o no, los campeones, los virtuosos y los maestros son todos estoicos. Aguantan el dolor o las dificultades sin quejas ni remordimientos. Controlan lo que pueden controlar. Viven centrados en el momento. Se toman las situaciones de una en una: partido a partido.

No se centra tanto en los principios o en la ética. Más bien recopila un conjunto de ejercicios espirituales diseñados para ayudar a la gente a superar las dificultades de la vida.

El miedo es un buen siervo, pero un mal amo. — Diego Dalvera.

El estoicismo te vacunará contra los miedos infundados y nebulosos, impedirá que el temor a perder calidad de vida te acobarde y te robe tus sueños. Al ensayar situaciones próximas al peor caso posible, te darás cuenta de que no son tan graves y eso te dará un poder extraordinario.

(Descubre cómo superar la ansiedad y el miedo en menos de 10 minutos)

Tomarás mejores decisiones, te facilitará dar los pasos necesarios para emprender tu propio negocio, terminar una relación o encontrar un trabajo nuevo.

Es como si pasaras por un programa de desintoxicación o de limpieza.

¿Qué es el estoicismo?

Google ofrece una definición bastante aceptable del estoicismo:

Escuela filosófica griega y grecorromana fundada por Zenón de Citio en el siglo iv a. C. Enseñaba que el bien no está en los objetos externos, sino en la sabiduría y dominio del alma, que permite liberarse de las pasiones y deseos que perturban la vida.

Se trata de separar cómo ocurren las cosas en este mundo de tu respuesta emocional ante ellas. Consiste en esforzarse por separar lo que puedes controlar —tus emociones internas y pensamientos— de lo que no puedes controlar —el resto del mundo. La finalidad es ir ganando objetividad para ver las cosas tal cual son.

Al tomar esta perspectiva, observarás pronto que la mayoría de tus emociones y deseos realmente no hacen tu vida más plena, sino que a menudo la empobrecen.

¿Esto va de pasarlo mal, de privarse de todo o creerse mejor que el resto?…

Para nada. Se trata de producir efectos dramáticos en tu mundo real. Se aplica -o se podría aplicar- a todo el mundo. La idea es experimentar con tu limitaciones y crecer. Tocar nuestros miedos de vez en cuando para expandir nuestra zona de seguridad. Esto va de practicar el coraje cuando nada nos lo impone. Se trata de ponerte tú mismo retos que te hacen más fuerte para afrontar los cambios.

Sufrimos más por causa de nuestra imaginación que por las realidades de nuestra vida.

Incorpora estos principios del estoicismo para ganar fluenting:

Reconoce que todas las emociones provienen de dentro y que nosotros creamos nuestros sentimientos.

Tendemos a reaccionar sin pensar y por eso no nos damos cuenta de que la respuesta viene de nosotros.

Tú tomas la decisión sobre si quieres o no quieres algo. Tú decides si algo te gusta o no. No depende de otro, del lugar, la cosa o la idea. Basta de atribuir tus emociones y sentimientos al estímulo que los detona. Es decir, tú eres quien produce la saliva; no es el chuletón de ternera el culpable.

Esta es una de las claves del éxito personal, profesional y financiero. Tú eres el creador de tus respuestas emocionales. Tú las puedes cambiar, encender o apagar si así lo eliges. Están dentro de ti.

Encuentra a un Mentor Fiable

Un guía experimentado te ayudará a tomar mejores decisiones al entender sus consecuencias.

Un familiar de confianza, un sacerdote o pastor, o un profesional reputado pueden ser de valor incalculable cuando las emociones te nublan el juicio.

Todos tenemos fracasos, pero la vida continúa

Tememos mil cosas y el miedo es una emoción poderosa. Fracasar es algo muy negativo para la mayoría. Si dejas que el temor a fracasar te impida probar cosas, perderás oportunidades muy valiosas.

Sin riesgo no hay gloria. Asume riesgos que merezcan la pena y arriésgate a fracasar. Aprenderás algo valioso de esa experiencia.

Evalúa los pros y los contras, ¿ves asumible el peor caso posible? Si es así, acepta el reto. Si tienes mucho que ganar y nada que perder arriésgate a fracasar sin dudarlo.

Determina tu propósito y prepárate

Para ser más estoico aprende a evaluar a la gente, las cosas, las situaciones y las ideas sin que la emoción nuble tu juicio. Para lograrlo te harán falta vivencias, conocimientos y la capacidad de aplicarlo todo a las circunstancias actuales de tu vida.

Si quieres algo y no sabes cómo lograrlo, no te rindas. Ve a tu biblioteca más cercana o investiga en internet. Conforme aprendas qué es necesario para alcanzar tu meta irán desapareciendo tus miedos y dificultades previas.

Sé honesto contigo mismo

Procura conocerte un poco mejor. No exageres tus defectos ni tus cualidades. Acepta dónde estás y ponte en marcha para llegar donde quieres ir.

No seas cruel contigo mismo o con los demás. Aprende a tener tacto, pero sé lo más sincero posible.

Usa tu tiempo productivamente

El estoicismo busca el desarrollo de la persona y de la confianza en ella misma. Requiere de inteligencia emocional. Sirve de método experimental para distinguir lo que queremos de lo que necesitamos. Nos ayuda a educar nuestros apetitos para que no nos devoren.

Para tu desarrollo personal, adquirir conocimiento, ponerte en forma, y avanzar en todo lo que quieres suscríbete hoy a Fluenting.

El reto de muchos es gestionar mejor su cheque de 24 horas diarias para progresar en varios aspectos de su vida. (Mejora tu Productividad – Recupera 20+ Horas de Cada Mes.)

Toma nota de cómo empleas tu tiempo. Anótalo en tu diario. Reflexiona. Empieza a identificar oportunidades y reestructura tu agenda para hacer todo lo que realmente deseas.

Estrategias para triunfar estoicamente

1. No malgastes tu tiempo preocupándote por personas vanidosas que no tienen impacto positivo sobre los demás.

Afecta en gran medida a tu calidad de vida con quién eliges pasar tu tiempo. Invierte tu tiempo, tu energía o tu dinero en personas que te ayuden a sacar lo mejor de ti mismo. Focalízate en los pocos que marcarán la diferencia. Aprecia y aprende de lo que hacen, piensan y dicen. Tus recursos son limitados, no los desperdicies.

Ayuda a los demás, pero no lo hagas a costa de la ansiedad, los pensamientos frívolos o la destructividad.

No concedas a las pequeñeces de la vida más tiempo del necesario. Da a cada cosa la atención que merece.

2. Vive en el presente

Tu vida es ahora. Lo relevante ocurre en este momento. Nada ganas ausentando tu mente de donde se encuentra tu cuerpo.

3. Resiste la tentación de imponer tus sentimientos sobre la realidad

El emperador Marco Aurelio sufrió asedios, rebeliones y muertes constantes (incluida la de su mujer y su mejor amigo). Además se dio cuenta de que su hijo Cómodo estaba destinado a ser un mal dirigente.

Pero al descontar sus sentimientos la percepción de la situación cambiaba. Podía tener empatía por la gente que le decepcionaba y aceptar las pérdidas que tanto le dolían, puesto que nada en la naturaleza —como la muerte y la vejez— son malas.

4. Haz del obstáculo una oportunidad

Estoico es aquel que transforma el miedo en prudencia, el dolor en cambio, los errores en una iniciación y los deseos en compromiso.

5. Encuentra paz dentro de ti mismo

No hace falta irse de vacaciones a la playa o a esquiar para encontrar descanso. Medita brevemente. Tranquiliza tu mente. Siéntate en silencio, pasea a solas para encontrar la paz que llevas dentro.

6. No guardes rencor por la forma de ser de la gente

No intentes cambiar el carácter de la gente, incluso cuando te hayan causado algún mal. Deja de pedir peras a los olmos. No guardes rencor a la higuera porque no te gusten los higos.

7. Tú eres el único responsable de tu propia felicidad

Elige no ser herido —y no te sentirás herido. No te sientas herido —y no te habrán herido —Marco Aurelio.

Tampoco dejes que la adulación de otros te embriague. No te definas por cómo otros te ven. La única forma de que te hagan daño es que les dejes empobrecer tu carácter.

8. Sé consciente de tu mortalidad

¿Y si este fuera tu último día? Deja que eso determine lo que dices y piensas. No temas la muerte inevitable, toma conciencia de lo efímera que es nuestra vida. Serás más libre para lograr lo que deseas.

También verás a la gente tal como es, más allá de las máscaras y los valores impuestos por la estructura social. La vida y la muerte, el éxito y el fracaso, el dolor y el placer, la riqueza y la pobreza, todas estas cosas les ocurren a justos y pecadores. No son nobles o vergonzosas —y, por tanto, no son buenas o malas.

Más Fluenting — Sigue avanzando

Todo pasa. Lo que importa es tu propio viaje personal. Reflexionar y meditar son actividades importantes, pero lo que marca la diferencia es tu impacto sobre los demás. Cómo ayudas a otros a la vez que conectas más profundamente con lo que significa ser humano.

Marco Aurelio se escribe a sí mismo: “Haz lo que la naturaleza pide. Muévete. No te preocupes por si te darán o no crédito por ello. No esperes un mundo ideal. Alégrate incluso del menor de los progresos y considera el resultado de todo como algo sin importancia.”

CINCO CITAS DE SÉNECA SOBRE EL ESTOICISMO PARA SUPERAR TUS RETOS

  • Ningún luchador puede ir con la moral alta a la lucha si nunca fue golpeado y abatido. El único participante que puede, con confianza, entrar a la lista es el hombre que ha visto su propia sangre; aquel cuyos dientes crepitaron bajo los puñetazos de su oponente; el que ha tropezado y caído por toda la fuerza del embate de su adversario;aquel que abatido en cuerpo no abatió su espíritu; aquel que cada vez que cayó; resurgió con mayor desafío que nunca.”
  • Nosotros tenemos el hábito de exagerar, imaginar o anticipar el dolor… Lo que yo digo ligero, tú pretendes gravísimo. Conozco algunos que ríen entre los latigazos, otros que gimen con puñetazos. Consideremos, una de dos: o esto acontece en virtud del evento en sí mismo o por causa de nuestras debilidades… Quien se aflige antes de tiempo, se aflige más de lo necesario.”
  • Intimemos con la pobreza para que la fortuna no nos pille desprevenidos. Seremos ricos con mayor comodidad si entendemos lo lejos que la pobreza queda de ser una carga.”
  • Esta es la prueba más certera que un hombre puede tener de su propio autodominio; si no busca los lujos ni se queda fascinado por ellos. Muestra mucho más coraje al permanecer sereno y sobrio mientras la muchedumbre está vomitando borracha. Pero muestra aún mayor valentía cuando en lugar de apartarse de las masas se queda para hacer las cosas de un modo distinto.”
  • “Cuando te desafíes a vivir sin lujos ni caprichos, repítete a ti mismo:’¿es esta la situación que tanto temía?’ El alma debería fortalecerse antes de encontrar las situaciones de mayor estrés. Mientras la fortuna te sonríe fortalécela contra su violencia.”

Los obstáculos marcan el camino: da tu siguiente paso

Usando las herramientas del estoicismo podrás navegar el mundo actual y mantener el control de tu vida. Te ayudará a dar más sentido al mundo que te rodea y tomar mejores decisiones que te conduzcan al éxito personal, financiero y profesional.

“Lo que impide la acción ayuda a su avance. Lo que obstaculiza el camino se tranforma en el camino.” —Marco Aurelio

Si quieres cambiar tu vida a mejor, suscríbete totalmente gratis a Fluenting y empieza tu transformación.

El anterior blog post Vence estoicamente tus temores es cortesía de: FLUENTING impúlsate a una mayor calidad de vida